Llegar a Segovia es tan fácil como inolvidable. A solo una hora de Madrid, puedes venir en coche por la autopista AP-6, en autobús interurbano o cómodamente en tren hasta la estación Segovia-Guiomar. Desde allí, un corto trayecto te conducirá al corazón de la ciudad, presidido por el majestuoso Acueducto romano, una de las obras de ingeniería más impresionantes del mundo antiguo.
Comienza tu recorrido en la Plaza del Azoguejo, el punto más emblemático, y continúa por las calles empedradas del casco histórico hasta llegar a la Catedral de Santa María, conocida como la “Dama de las Catedrales”, una joya del gótico tardío. Muy cerca se alza el imponente Alcázar de Segovia, cuya silueta parece salida de un cuento. Recorre sus salones, sube a la torre y contempla desde lo alto los paisajes de los valles del Eresma y del Clamores.
Para la comida, déjate seducir por la gastronomía segoviana: el inconfundible cochinillo asado, los judiones de La Granja o el delicioso ponche segoviano. Antes de marcharte, dedica un tiempo a recorrer las tiendas del centro histórico, donde encontrarás productos artesanales y recuerdos únicos.
Por la tarde no te pierdas la Real Casa de la Moneda, uno de los complejos industriales más antiguos de Europa, ubicada junto al río Eresma. A continuación, disfruta de un paseo tranquilo por los valles del Eresma y del Clamores, donde la naturaleza y la historia se mezclan entre arboledas, puentes y antiguas ermitas.
Y si deseas prolongar tu estancia, te recomendamos alojarte en establecimientos adheridos al sistema SICTED (Sistema Integral de Calidad Turística en Destinos), garantía de servicio excelente, atención profesional y compromiso con la sostenibilidad.