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Paseo por la Muralla

Más de mil años de historia rodean el casco histórico de Segovia. Recorre su muralla medieval y descubre puertas monumentales, jardines, miradores y panorámicas únicas.

El Paseo por la Muralla de Segovia es una de las experiencias imprescindibles para descubrir el patrimonio histórico de la ciudad. Esta fortificación medieval, perfectamente integrada en el perfil rocoso sobre el que se asienta Segovia, rodea el casco histórico con un perímetro de tres kilómetros de longitud, una anchura media de 2,5 metros y una altura aproximada de 7,5 metros, variable según el terreno, ya que se adapta de forma natural a la roca.

La muralla fue declarada Monumento Histórico-Artístico el 12 de julio de 1941, junto con el conjunto de sus puertas y postigos, reconocimiento que subraya su extraordinario valor patrimonial.

Muralla sur

Características y materiales de construcción

La Muralla de Segovia destaca por la diversidad de materiales empleados en su construcción, reflejo de las distintas etapas históricas y de los recursos locales disponibles:

  • Piedra caliza, el material más abundante y característico, también protagonista del románico segoviano.

  • Sillares de granito, especialmente en la base, reforzando la cimentación.

  • Reutilización de lápidas romanas, visibles en algunos tramos.

  • Mampostería compuesta por piezas calizas y materiales secundarios.

  • Ladrillo macizo elaborado con arcillas locales y probablemente cocido en hornos de la zona.

Esta combinación confiere a la muralla una rica textura constructiva y un gran interés arquitectónico.

Recorrido por las Puertas de la Muralla de Segovia

En su origen, la muralla contaba con cinco puertas principales. Hoy se conservan tres: San Andrés, Santiago y San Cebrián. Las puertas de San Martín y San Juan fueron demolidas a finales del siglo XIX debido a las necesidades de expansión urbana.

También existieron varios postigos, algunos aún conservados, como el del Consuelo y el de San Juan.
 

Inicio del paseo: Puerta de San Andrés

El recorrido comienza en la puerta más monumental y defensiva de la muralla. Su imponente arco de medio punto se apoya en dos torres —una cuadrada y otra poligonal— con saeteras y almenas que refuerzan su carácter militar.

Puerta de San Andrés

Fue declarada Monumento Histórico-Artístico el 3 de junio de 1931, diez años antes que el conjunto de la muralla. En su interior se encuentra el Espacio Informativo de la Muralla, punto ideal para comenzar la visita.

Desde aquí, el visitante puede optar por:

  • La Senda de los Suspiros, un agradable camino junto al lienzo amurallado.

  • La Ronda de Juan II, donde se ubica el Museo de Segovia.

Ambos caminos conducen al majestuoso Alcázar de Segovia, uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad.

Puerta de Santiago y el Jardín de los Poetas

Situada en el Paseo de San Juan de la Cruz, la Puerta de Santiago presenta una fachada exterior con arco de herradura del siglo XIII, mientras que la interior muestra un arco de medio punto fruto de una reforma barroca realizada entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII.

Puerta de Santiago y Jardín de los Poetas

En su interior se puede visitar la Colección de Títeres de Francisco Peralta, un espacio cultural único que alberga la obra del reconocido titiritero segoviano y que constituye una parada imprescindible dentro del paseo.

Junto a esta puerta se encuentra el Jardín de los Poetas, un espacio verde integrado en el recorrido de la muralla donde se han plantado sakuras (cerezos japoneses). En primavera, la floración transforma este entorno en un rincón especialmente evocador, combinando patrimonio medieval y estética oriental en un marco de gran belleza paisajística.
 

Puerta de San Cebrián y el Jardín de Delibes

La Puerta de San Cebrián conecta la ciudad con el Valle del Eresma y era la entrada natural desde el barrio de San Lorenzo. Su aspecto actual responde a una reforma barroca que sustituyó la puerta medieval original.

Puerta de San Cebrián

Muy próximo se sitúa el Jardín de Miguel Delibes, también conocido como Jardín de las Palabras y los Cerezos. En este espacio se han plantado igualmente sakuras, cuya floración aporta un carácter simbólico y contemplativo al entorno de la muralla.

El jardín incorpora además grabados japoneses con kanjis que aluden a palabras vinculadas a valores universales como la paz, la serenidad, la armonía o la tranquilidad. Este diálogo entre naturaleza, literatura y cultura japonesa convierte el lugar en un espacio de descanso y reflexión dentro del paseo histórico.

El recorrido continúa hacia el Jardín de los Zuloaga, cerrado por el propio lienzo de la muralla.

Jardín de los Zuloaga y el entorno de San Juan de los Caballeros

El Jardín de los Zuloaga se sitúa al norte de la Iglesia de San Juan de los Caballeros, en un espacio privilegiado entre el templo, la muralla almenada y el camino que conduce al Postigo de San Juan.

Su nombre rinde homenaje a la dinastía de artistas Zuloaga, especialmente a Daniel Zuloaga, el gran ceramista que en 1905 adquirió la iglesia de San Juan de los Caballeros e instaló en ella su taller y hornos, convirtiéndola en un destacado centro de creación artística.

Junto al ábside del templo se encuentra el monumento dedicado a Daniel Zuloaga, obra del escultor Emiliano Barral, que refuerza el carácter cultural y artístico de este rincón.

El jardín constituye así un espacio donde patrimonio medieval, arte contemporáneo y memoria histórica se integran dentro del recorrido por la muralla.
 

Final del recorrido: Mirador del Postigo

El paseo culmina en este espectacular balcón panorámico desde donde se contemplan amplios tramos de la muralla y el emblemático Acueducto de Segovia. Es el lugar perfecto para comprender la integración de la ciudad romana y medieval en un mismo paisaje histórico.

 

Un paseo imprescindible en Segovia

Muralla

Recorrer la Muralla de Segovia es adentrarse en más de mil años de historia, arquitectura defensiva y evolución urbana. Con sus tres kilómetros de perímetro, sus puertas monumentales, sus espacios culturales como la Colección de Títeres de Francisco Peralta, sus jardines con sakuras y sus miradores privilegiados, este paseo ofrece una experiencia única para quienes buscan qué ver en Segovia y desean descubrir la ciudad desde uno de sus elementos patrimoniales más emblemáticos.