Skip to main content
Imagen de cabecera

Paseo del Acueducto Soterrado

Bajo las calles de Segovia discurre la histórica Madre del Agua. Esta ruta sigue el trazado oculto del Acueducto y descubre su importancia para la vida de la ciudad.

El Acueducto Soterrado de Segovia es uno de los secretos mejor conservados del casco histórico. Más allá de sus famosos arcos, existe un recorrido subterráneo que durante siglos abasteció de agua a la ciudad siguiendo la conocida Madre del Agua. 

Esta ruta permite descubrir una de las obras de ingeniería hidráulica más sorprendentes de España mientras recorre plazas y calles históricas hasta el Alcázar. 

Acueducto desde Plaza Artillería

Un paseo imprescindible para conocer una cara menos conocida del Acueducto de Segovia y comprender su importancia en la historia y el desarrollo de la ciudad.

Una ruta para descubrir el Acueducto oculto

Cuando se habla del Acueducto de Segovia, la imagen que inmediatamente viene a la mente es la de sus imponentes 167 arcos de granito dominando la Plaza del Azoguejo. 

Sin embargo, existe otro Acueducto mucho menos conocido y no menos fascinante: el trazado subterráneo que durante siglos llevó el agua bajo las calles de la ciudad medieval.

Este recorrido oculto, conocido desde la Edad Media como la Madre del Agua, constituye una de las obras hidráulicas históricas más sorprendentes de Segovia. Gracias a él, el agua llegaba a fuentes, aljibes, viviendas y edificios principales, permitiendo la vida sobre la roca en la que se asienta la ciudad durante casi dos mil años.

Hoy es posible seguir el antiguo canal soterrado gracias a un itinerario urbano señalizado mediante pequeñas placas de bronce incrustadas en el pavimento. Estas placas, decoradas con el símbolo del Acueducto, marcan exactamente el recorrido subterráneo del canal medieval y moderno, invitando al visitante a descubrir una parte desconocida de esta extraordinaria obra de ingeniería romana.

Placa Acueducto

El trazado señalizado es fruto de numerosos estudios arqueológicos realizados desde el año 2002 durante distintas obras de renovación urbana, que permitieron localizar y documentar buena parte del antiguo conducto.

Inicio del recorrido: Postigo del Consuelo

La ruta comienza en el Postigo del Consuelo, junto al tramo monumental del Acueducto. Aquí finaliza la parte aérea y comienza el recorrido subterráneo que atravesaba todo el casco histórico hasta llegar al Alcázar.

En este punto se encontraba la desaparecida Arca del Seminario, una importante estructura hidráulica donde el agua iniciaba su recorrido bajo tierra.

Plaza del Seminario y Plaza de la Reina Doña Juana

El canal atraviesa primero la Plaza del Seminario y continúa hacia la Plaza de la Reina Doña Juana, conocida antiguamente como Plaza de las Arquetas debido a los registros y depósitos de distribución de agua que existían en este lugar.

Estas arquetas permitían dividir y regular el suministro hacia diferentes zonas de la ciudad, formando una sofisticada red hidráulica medieval.

Subsuelo Acueducto

Un recorrido bajo las calles históricas de Segovia

Desde aquí, el trazado continúa por las calles de Ildefonso Rodríguez y Colón, la plazuela de la Rubia y la calle Cronista Lecea, siguiendo exactamente el recorrido original del canal.

El visitante avanza así sobre la antigua “Madre del Agua”, descubriendo cómo el sistema hidráulico romano y medieval quedó integrado en la vida cotidiana de Segovia durante siglos.

Plaza Mayor: el corazón del sistema urbano

El Acueducto soterrado atraviesa en diagonal la Plaza Mayor, uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad histórica. Desde este punto, el agua se distribuía mediante ramificaciones secundarias hacia fuentes públicas, edificios religiosos y viviendas particulares.

La compleja red de canalizaciones y arquetas demuestra el avanzado conocimiento técnico de las infraestructuras hidráulicas medievales.

Calle Marqués del Arco y Plaza de la Merced

El recorrido continúa por la calle Marqués del Arco y alcanza después la Plaza de la Merced, muy próxima al antiguo barrio de las Canonjías. Esta zona formaba parte del núcleo eclesiástico más importante de la ciudad y contaba con un abastecimiento constante gracias al Acueducto.

Subsuelo Acueducto 2

El recorrido concluía en el Alcázar de Segovia, punto final documentado del sistema hidráulico urbano.

Una obra maestra de ingeniería hidráulica

El Acueducto de Segovia es una de las obras de ingeniería romana mejor conservadas del mundo. Construido en el siglo II d.C., probablemente durante el final del gobierno del emperador Trajano o ya bajo Adriano, transportaba agua desde la Sierra de Guadarrama hasta el corazón de la ciudad a lo largo de más de 16 kilómetros.

Su canal tenía unas dimensiones aproximadas de 25 x 30 centímetros y podía transportar entre 20 y 30 litros de agua por segundo. El tramo monumental alcanza una altura máxima de 28 metros y está formado por 167 arcos sustentados por 120 pilares de granito ensamblados sin argamasa.

Canal Acueducto

Durante siglos, el sistema continuó funcionando prácticamente para el mismo uso para el que fue concebido, manteniéndose operativo hasta el primer tercio del siglo XX.

El Acueducto y la vida de la ciudad

El canal soterrado no solo abastecía fuentes públicas y edificios religiosos. Muchas viviendas particulares disponían de acceso al agua mediante derivaciones secundarias y aljibes privados, convirtiendo al Acueducto en el verdadero motor de la vida urbana segoviana.

Gracias a esta infraestructura, Segovia pudo desarrollarse sobre un terreno elevado y rocoso donde el acceso al agua habría sido extremadamente difícil sin esta obra excepcional.

Un patrimonio único en el mundo

El Acueducto de Segovia fue declarado Monumento Histórico en 1884 y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985. Aunque su espectacular silueta aérea es universalmente conocida, recorrer hoy su trazado subterráneo permite descubrir una dimensión mucho más íntima y desconocida de la ciudad.

Seguir las placas de bronce de la “Madre del Agua” es caminar sobre casi dos mil años de historia, ingeniería y vida cotidiana, en uno de los sistemas hidráulicos más extraordinarios conservados en Europa.