Tras los pasos de San Frutos
El patrón de Segovia, conocido como San Frutos Pajarero, es el patrón de los ecologistas. Seguramente su amor por los animales y la naturaleza acredita este título.
El Camino de San Frutos comprende 80 kilómetros que transcurren desde la catedral de Segovia, donde descansan sus reliquias, y finaliza en la localidad de Villaseca, desde la que se accede a la ermita del priorato de San Frutos (en el término municipal del Carrascal de Río), un paraje único por su belleza en plenas hoces del río Duratón, al que el santo eremita se retiró con sus hermanos Santa Engracia y San Valentín.
El camino cuenta con una señalización propia y ofrece dos variantes igualmente atractivas, por la Sierra o por Caballar.
El primer mojón que señaliza el camino está junto a la entrada principal de la catedral.
Cada una de las dos variantes, consta de 5 etapas. La primera de las etapas es común en ambas variantes, a partir de ahí, se bifurcan.