La gastronomía sefardí es una de las expresiones más singulares del legado cultural de las comunidades judías de origen hispánico. Nacida en la Península Ibérica y enriquecida a lo largo de los siglos por las distintas tierras en las que se asentaron los sefardíes tras su expulsión en 1492, conserva sabores, técnicas y recetas que mantienen viva la memoria de Sefarad.
Su cocina es, ante todo, una gastronomía de encuentro. En ella confluyen la tradición judía y los productos y costumbres culinarias de los territorios mediterráneos y de Oriente Próximo, dando lugar a una cocina marcada por el uso de verduras, legumbres, cereales, frutos secos, especias, aceite de oliva y pescados, así como por las normas alimentarias propias de la tradición judía.
Más allá de sus recetas, la gastronomía sefardí constituye un patrimonio cultural vivo, transmitido de generación en generación y estrechamente vinculado a la historia, las celebraciones familiares y las festividades religiosas. Cada plato cuenta una historia de raíces, viajes y encuentros y permite acercarse, a través de los sentidos, a la herencia sefardí y a la memoria de las comunidades judías que durante siglos formaron parte de la historia de España.