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Con la presente muestra el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente inaugura una nueva vía en los estudios acerca de la figura de Esteban Vicente, artista que desarrolló una de las trayectorias más interesantes de la pintura española del siglo XX.
Hasta el momento nunca se había realizado un estudio pormenorizado de sus dibujos. En la exposición que presentamos podrán verse obras desde los años 20 al año 2000 –Esteban Vicente muere en 2001-. Son casi ochenta años de una trayectoria, de la evolución de una forma de mirar, y del proceso de creación de un mundo propio.
En una ordenación cronológica se distingue al pintor en sus años de formación en España y Francia antes de trasladarse a Estados Unidos en 1936; en los años 40 se observa un periodo convulso de indagación constante dónde destacan los ejercicios cubistas, recientemente descubiertos; por último su obra plenamente madura asimilada al Expresionismo Abstracto de la Escuela de Nueva York desde los años 50 hasta nuestros días.
Emociona la manera en que las diferentes secuencias permiten al espectador adentrarse en su proceso de creación artística. Particularmente esclarecedoras son las series dedicadas al desnudo femenino, que se prolongan hasta finales de los años 60. Igualmente aquellas en las que se observa el proceso de depuración y despojamiento hacia la creación de un mundo propio y fulgurante, de paisajes interiores con formas orgánicas o geométricas que flotan en una atmósfera serena. Paisajes en dónde las formas y los huecos adquieren, en ocasiones, la misma densidad y en los que laten los diferentes ritmos del universo. En estas últimas secuencias también se presentan obras inéditas.
Igualmente expuestas por primera vez destacan los trabajos realizados para la participación en el libro de artista 21 Etchings and Poems publicado por Morris Weisenthal y Peter Grippe en 1960, en el que se reunieron grandes poemas ilustrados por 21 artistas de entre los más importantes de su generación.
La presente exposición se propone como objetivos prioritarios el análisis de estas ideas del pintor segoviano. Se trata de mostrar, por un lado, y de manera novedosa, la extremada importancia que, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, tiene este repertorio en el contexto de su producción. En segundo lugar, de reflexionar acerca del destacado interés que tanto en el plano formal como en el conceptual tuvo esta técnica particular en manos del artista, ya desde sus años de juventud y hasta el final de su vida.
De un total de 128 obras que constituyen la exposición, el museo aporta 32 dibujos de su colección permanente. Por tanto, son 96 las obras que provienen de diferentes colecciones, siendo más del 50 % de ellas inéditas y el resto han sido raramente expuestas.
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